MACRINO, Marco Opelio Macrino ———- (Abril – 217 * Junio – 218)

  • Cesárea (Mauritania), Septiembre – 164  ♥♥♥♥  Aksaray (Turquía), Julio – 218.

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  Era el Emperador Caracalla un supersticioso empedernido, amigo de asesorarse por agoreros y nigromantes, algo muy usual en aquella época, sobre todo, por parte de las personas ligadas al poder. En una de sus consultas, un adivino local le comunicó que el próximo Emperador sería el Prefecto de la Guardia; en tono socarrón, Caracalla, informó de la profecía al entonces Jefe del Pretorio, Macrino. El Comandante de los pretorianos, conociendo las acomplejadas emociones del tirano, sabía que desde ese momento su vida corría peligro; con toda celeridad, tejió un elaborado plan para eliminar al Emperador.

  El hombre encargado de asesinar a Caracalla era un oficial pretoriano (Julio Marcial) que, en más de una ocasión, había sido humillado por el déspota cuando reiteradamente le había solicitado un ascenso; Macrino planeó el homicidio de tal forma, que él, quedaba libre de toda sospecha.

  En la mañana del 8 de Abril de 217 cuando Caracalla realizaba el trayecto entre Edesa y el Templo de Carras, en uno de los descansos, sin darle tiempo a bajar de su caballo, Julio Marcial le insertó la espada en el pecho; acto seguido, el ejecutor emprendió la huida siendo alcanzado por la flecha de uno de los guardaespaldas del Emperador. En breve espacio de tiempo habían muerto el Emperador y el regicida; a continuación, los comandantes de La Guardia aclamaron Imperator al Prefecto Macrino.

Marcus Opellius Macrinus.

Marco Opelio Macrino nació en Cesárea, ciudad de la provincia romana de Mauritania, en Septiembre de 164 (fecha aproximada) y murió, ejecutado por soldados desertores, en Capadocia (región de la actual Turquía); aunque esto no ha quedado muy claro, algunos eruditos emplazan su muerte en Bitinia, también Turquía.

  Macrino descendía de clase humilde, por eso, desde pequeño tuvo que compaginar su afición por los estudios con las labores propias de su condición: criado, recadero, cazador e incluso luchador en el circo, gladiador; aunque su familia no pasara las penurias propias de algunos provincianos. Fue el primer ciudadano romano que llegó a ser Emperador sin tener ningún tipo de parentesco con miembros de la nobleza, no realizó el Cursus Honorum y no tuvo rango senatorial.

  El prestigio de Macrino despegó bajo el reinado de Septimio Severo ejerciendo en Roma como jurista y siendo el más influyente colaborador del entonces Prefecto de la Guardia Pretoriana, el también jurisconsulto Emilio Papiniano. En 212 el Emperador Caracalla, después de la matanza que había hecho con su hermano Geta y sus seguidores, entre ellos Papiniano, ascendió a Macrino a Prefecto de la Guardia; desde ese momento, un sencillo ciudadano de clase media se convertía en el más reputado militar del Imperio. Cuando Macrino fue aclamado Emperador por las legiones, después del asesinato de Caracalla, obtuvo por herencia las incursiones de los armenios y finalizar la costosa campaña contra los partos.

Imperio Romano en 218.

  Marco Opelio Macrino era un buen legislador, culto e inteligente; pero militarmente era mediocre, no tenía dotes de mando y no contaba con la habilidad política de los hombres habituados a los entresijos de palacio. La paz con Partia la solventó económicamente por una escalofriante suma de dinero después de algunas escaramuzas con Artaban IV por el control de Mesopotamia. Armenia, aun estando bajo el control del Imperio Parto, tenía sus propias instituciones monárquicas; Caracalla había hecho prisioneros al Rey Tiridates y a su madre, pero Macrino decidió devolverlos junto con unas sacas de oro y una paga vitalicia al monarca, con tal que respetaran las fronteras del Imperio. A pesar de este inusual comportamiento, Macrino, envió comunicados al Senado alabándose por las “victorias”: Victoria Parthica. La actitud del Emperador llenó de contrariedad a pretorianos y legionarios, que ya dudaban de haber elegido al hombre correcto; para colmo, la falta de pillaje a la que estaban acostumbrados en las conquistas y la bajada de sueldos por los desembolsos hechos a los enemigos generalizaron el malestar entre la soldadesca.

Dinastía SEVERA.

Macrino contaba únicamente con el apoyo de sus legiones y los pretorianos que lo habían aupado al poder, y esto, era un sostén muy efímero. La sombra de los Severos era alargada, y poderosa económicamente; Julia Domna, que había muerto (¿suicidio?, ¿inanición?) poco después del asesinato de su hijo Caracalla, tenía una hermana mayor (Julia Mesa) abuela de dos jóvenes vástagos: Vario Avito Basiano (Heliogábalo) y Marco Aurelio Alejandro. La astuta Julia Mesa, afincada en Siria, convenció a las legiones allí establecidas que Heliogábalo era hijo de Caracalla, por lo tanto, el heredero legítimo al trono imperial; seguramente nadie la creyó, pero cuando vieron los cofres llenos de oro, sin dudarlo, se sumaron a la causa. Por otro lado, utilizó el descontento de los hombres de Macrino prometiendo una ingente compensación por unirse a su empresa. Los días imperiales de Marco Opelio Macrino tocaban a su fin.

Denario con la efigie de Macrino. En el reverso una alegoría de la Felicidad.

  Macrino trató de hacer frente a las compradas legiones de Julia Mesa, pero la mayoría de sus legionarios ya habían optado por unirse al joven Vario Avito Basiano. En Mayo de 218, los ejércitos de Siria habían proclamado Emperador a Heliogábalo; Macrino envió a la zona, para sofocar a los rebeldes, al Prefecto Ulpio Juliano, éste fue traicionado por parte de sus hombres, derrotado y decapitado. Cuando Macrino recibió la cabeza de su Prefecto, se puso al mando de la II Legión Pártica, formada en su mayoría por aguerridos soldados locales para intentar acabar con los sublevados; también en este caso, muchos desertaron uniéndose al enemigo. Viendo, Macrino, una estrepitosa derrota, huyó con la idea de pasar el Estrecho de Bósforo y llegar a Roma donde fueran reconocidos sus derechos imperiales y tribunicios, pero fue capturado y ejecutado en Capadocia, con bastante certidumbre, por los mismos hombres que lo habían subido al trono. También fue asesinado su hijo, un niño de 10 años al que previamente le había otorgado los títulos de César y Augusto, Marco Opelio Diadumeniano; ambas cabezas fueron enviadas al Senado.

Los pensamientos de Marco Opelio Macrino estaban enfocados a establecer una nueva dinastía como hiciera Vespasiano después de la primera guerra civil de la época imperial, pero el jurista Macrino no tenía el carisma ni el poder militar y senatorial de los Flavios.

  Nuevamente, después de 14 meses de reinado del impostor Macrino, la dinastía Severa se hacía cargo de los destinos de Roma; en este caso, el Emperador sería un adolescente excéntrico, Vario Avito Basiano, Heliogábalo.

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 ©Truttafario___ COMPLUTVM,  XV – VI – MMXII.
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Fuentes:
Francesco Bertolini, Isaac Asimov.
Wikipedia, Google.

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